Oaxaca de Juárez, Oaxaca.- En un momento clave para el desarrollo económico del sur-sureste del país, la Confederación Nacional para el Desarrollo de la Sucroquímica y Sustentabilidad Energética (CONADESSE) anunció la Toma de Protesta de su nueva Federación en Oaxaca, marcando el inicio de una estrategia de integración nacional sin precedentes.
Más allá de un acto protocolario, este evento representa el arranque de un modelo que busca articular, bajo una misma visión, a la industria, el sector energético, el campo y la sociedad, con el objetivo de impulsar un crecimiento económico más justo y sostenible.
La ceremonia contará con la presencia de actores políticos, líderes empresariales y representantes sociales, quienes atestiguarán el lanzamiento de esta iniciativa orientada a posicionar a México como una economía más competitiva, con enfoque social.
Un modelo basado en cuatro pilares
CONADESSE plantea una estructura sustentada en cuatro ejes fundamentales:
- Industria, como motor de empleo digno y modernización tecnológica
- Energía, enfocada en la competitividad y la transición sostenible
- Campo, como base de la soberanía alimentaria
- Pueblo, como el eje central del desarrollo
Desde esta perspectiva, el organismo impulsa un modelo donde el crecimiento económico no solo se mida en cifras, sino en bienestar tangible para las comunidades.
Oaxaca, punto estratégico
La instalación de esta Federación en Oaxaca responde a la relevancia del estado en el nuevo mapa económico nacional, particularmente en sectores vinculados al desarrollo regional, la innovación productiva y el aprovechamiento de recursos naturales.
CONADESSE busca consolidar un esquema de crecimiento con enfoque humano, basado en principios como la solidaridad, la subsidiariedad, la innovación y la paz social.
Un proyecto con antecedentes recientes
Cabe recordar que esta Confederación celebró su toma de protesta nacional el pasado 26 de enero en Orizaba, Veracruz, donde se formalizó su creación como un organismo orientado a coordinar esfuerzos entre el sector productivo y el desarrollo tecnológico.
Desde entonces, se ha planteado como un actor estratégico para fortalecer la industria sucroquímica y su potencial como alternativa en materia de soberanía energética.























