A ‘banquetear’ con los difuntos, pero con pan de «La Costeñita»

Compartir:

San Sebastián de las Flores, Etla, Oaxaca.– En las calles de esta comunidad del valle eteco, el aroma del pan recién horneado anuncia la llegada de las celebraciones de Todos los Santos y Día de Muertos. Es el olor que sale de la panadería de Josefina Canseco, mejor conocida como “La Costeñita”, quien mantiene viva una receta familiar que ha pasado de generación en generación.

En su panadería familiar, ubicada entre las calles Libertad y Colón, Josefina y su esposo preparan cada temporada el tradicional pan de muerto, uno de los alimentos que no pueden faltar en los altares de las familias oaxaqueñas.

Josefina Canseco Velásquez, más de 37 años elaborando el tradicional pan de muerto. | Foto: Abdiel Velasco E.

El secreto de su pan está en la paciencia y el cuidado de su elaboración. La cocción a fuego lento es una de las técnicas que distingue a La Costeñita, pues permite que las piezas alcancen mayor volumen y conserven ese sabor tradicional que le ha dado reconocimiento en el valle de Etla.

Para doña Josefina, elaborar pan de muerto es mucho más que un oficio. Es una herencia familiar que conserva con dedicación y que cada año cobra especial importancia durante las festividades dedicadas a los fieles difuntos.

Aquí, cada pieza tiene su propia historia. Los pequeños panes conocidos como angelitos están dedicados a las niñas y niños que partieron, mientras que los panes grandes representan a los difuntos adultos. Son figuras que, año con año, ocupan un lugar especial entre las flores de cempasúchil, las veladoras y los alimentos colocados en las ofrendas.

La Costeñita, una panadería familiar que conserva la tradición | Foto: Abdiel Velasco E.

Aunque los costos de producción han aumentado, la familia Canseco continúa haciendo esfuerzos para mantener precios accesibles y conservar la calidad que caracteriza a sus productos.

En San Sebastián de las Flores, Etla, la elaboración del pan de muerto sigue siendo una actividad que reúne a las familias alrededor del horno y permite transmitir los conocimientos de quienes aprendieron este oficio de sus padres y abuelos.

La Costeñita es uno de esos negocios familiares donde el aroma del pan recién salido del horno forma parte de la identidad y las tradiciones del valle eteco.

Quienes deseen conocer esta panadería pueden visitarla en la calle Libertad, esquina con Colón, en San Sebastián de las Flores, Etla, y llevar a casa uno de los sabores más representativos de la temporada de muertos en Oaxaca.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio
Ir arriba