Que la Distinción Ciudadana Mujer Oaxaqueña 2026 lleve el nombre de Arcelia Yáñiz Rosas debería significar algo más que una ceremonia protocolaria. Debería implicar respeto por la memoria de una mujer que dedicó su vida al pensamiento crítico, a la defensa de las ideas y al periodismo en Oaxaca.
Pero en la administración de Ray Chagoya ocurre exactamente lo contrario.
Un homenaje que, en lugar de honrar, exhibe la enorme contradicción de un gobierno municipal que en el discurso celebra la libertad de pensamiento, pero en la práctica hostiga, presiona y confronta al periodismo.
La ironía es brutal: se invoca el nombre de una de las figuras más respetadas del periodismo oaxaqueño mientras desde el propio Ayuntamiento se vigila, se ficha y se presiona a periodistas incómodos. Desde áreas de comunicación y oficinas con peso político se realizan llamadas a redacciones para intentar manipular versiones, suavizar coberturas o proteger la imagen del “vecino” mayor.
Pero la práctica va todavía más lejos.
En los pasillos del poder municipal se ha normalizado algo aún más indignante: clasificar al periodismo en categorías, como si existieran periodistas de primera, de segunda o incluso de tercera y cuarta. A partir de ese trato desigual se reparten favores y presiones, intentando comprar silencios, condicionar coberturas o domesticar líneas editoriales.
Sí: comprar silencio.
Ese es el verdadero retrato de la doble cara del Municipio de Oaxaca de Juárez.
Honrar a Arcelia Yáñiz Rosas desde un gobierno que intenta controlar la narrativa pública no es un homenaje. Es una contradicción. Y en el peor de los casos, una simulación.
Cuando el poder utiliza la memoria de quienes defendieron la libertad para maquillar prácticas de presión y control, el homenaje deja de ser reconocimiento, y se convierte en una burla.
Y eso, más que engrandecer la memoria de Arcelia Yáñiz Rosas, muestra el tamaño del cinismo que hoy impera en la administración de Ray Chagoya, un notario que llegó verde para después pulirse en un guinda -ese color que todo descompone y decolora-.























